La FASE I: COMPROMISO, pretende lograr que las personas clave de la organización, aprendan lo que significa gestión excelente, algo que va mucho más allá de lo que es la calidad, comprendan las implicaciones de su implantación y se comprometan con ello.
 





Conocer qué se puede lograr en cada una de las 4 dimensiones de la gestión excelenteCompromiso formal con la implantación de una gestión excelenteEvaluar vuestra situación actual en cada una de las 4 dimensionesDecidir qué hacer en cada una de las 4 dimensiones
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El reto más relevante en esta fase es lograr implicar a la organización, objetivo que se verá favorecido por la capacidad de persuasión y motivación del Impulsor de gestión excelente.

A lo largo de esta fase, tendréis que tomar decisiones acerca de la rapidez en cada una de las tareas:

- Si se acortan los plazos de realización, la amplitud y profundidad del aprendizaje así como la evaluación serán superficiales, y las decisiones se habrán tomado prematuramente

- Si se conceden márgenes muy amplios, el interés y la atención dedicadas se podrían ir desvaneciendo y se corre el riesgo de perder la adhesión de algunos directivos clave

Es un primer paso en el aprendizaje de una materia compleja y que exige, por tanto, un compromiso de formación y mejora permanentes, y que se potencia cuando el equipo lider es capaz de compartir hallazgos, inquietudes y dudas.

Otro reto a afrontar es la resistencia a tomar una decisión de compromiso con la gestión excelente por parte de las organizaciones, manifestada de muchas formas:

- Sugerencias acerca de que "la gestión excelente no funciona, cuesta mucho dinero, o que pasa largo tiempo antes de ver resultados"

- "Demanda mucho apoyo o eso ya lo venimos haciendo"

- "Demanda de datos concretos que demuestren los beneficios para la organización"

- Etc.

Para vencer estas resistencias es fundamental el papel de las figuras del Impulsor y del Activista/Catalizador, que deben tener como objetivo el lograr y sostener un compromiso con el proceso, aunque sea finalmente el Consejo de Excelencia quien asuma la titularidad del proceso de implantación.