En esta fase, como en las anteriores, continuaréis capitalizando los éxitos cosechados en las distintas fases de implantación. La gestión excelente se integrará con todas vuestras estructuras organizativas y con el trabajo del día a día. Debéis lograr que el 100% de las personas de la organización participen activamente.Todos los colaboradores deberán comprender que son partícipes de un proceso de mejora permanente conducido por las necesidades y expectativas de vuestros clientes y del resto de grupos de interés. Desarrollaréis una actividad significativa, siempre integrada con las estructuras de vuestra organización, en todas las dimensiones de la gestión excelente, y el trabajo que realicéis en cada una de ellas servirá de orientación y referencia para las otras.La organización estandarizará e institucionalizará los cambios que se irán realizando para asegurarse de que dichos cambios pasarán a ser permanentes. Todos los procesos de la organización incorporarán los principios de la gestión excelente. De forma continua y sistemática se medirán los procesos en los "momentos de la verdad" y se evaluarán los progresos alcanzados contra los objetivos establecidos y con respecto a vuestra visión, misión y prioridades estratégicas.Cuando hayáis alcanzado la madurez en esta fase, vuestra organización estará posicionada óptimamente para afrontar los desafíos continuos de una comunidad y un mercado enormemente dinámico y competitivo. Asimismo, podrá aspirar a los máximos niveles de reconocimiento públicos a la gestión, tales como el Sello de Excelencia Europea, nivel oro, e incluso al Premio Europeo a la Calidad en Gestión de la EFQM.